miércoles, 6 de noviembre de 2013

La luz es el concepto de la nada

La luz.

¿Qué es la luz?

¿Alguien ha visto la luz con sus propios ojos? ¿O quizá ha visto los objetos que ésta le permite contemplar?
La luz, hoy en día, es más un concepto que cualquier otra cosa.
Que si la luz es bondad.
Que si la luz es salvación.
Que si la luz es vida.
Y si, por lo tanto, la luz es un concepto no puede desaparecer, pero nadie dice que no pueda transformarse.

La luz y la sombra son el mismo concepto con dos caras, son una complemento de la otra.
La sombra basa su existencia en la ausencia de la luz y la luz basa su existencia en la ausencia de la sombra.

La luz no huye, la luz fluye. Al fin y al cabo, la luz es vida.
Pero como concepto máximo, como pura expresión de todo lo virtuoso, la luz puede cambiar de forma, puede tratar de engañarnos, de seducirnos, de acecharnos. Por eso también es sombra.
Al fin y al cabo son conceptos. Abstractos, fluctuantes.
La luz es buena, la sombra es mala. La luz es salvación, la sombra es condena.
Y sin embargo las dos son igual responsables de lo que nos suceda en nuestra vida.

Nada.


No hay comentarios:

Publicar un comentario