Lo
primero que voy a aclarar es que, aunque no esté de acuerdo ni vaya
a realizarlo, respeto a la gente que desea casarse y que lo hace.
Pero quiero exponer los motivos por los que el matrimonio me parece
completamente prescindible.
En
primer lugar quiero destacar el hecho de que el matrimonio es,
históricamente, un rito religioso. Desde que se tiene constancia de
ello, todas las parejas debían de mostrarse sumisas a una deidad que
bendecía su unión.
Con ello lo que quiero decir es que me parece ridículo que alguien no creyente contraiga matrimonio.
Ante esta cuestión surgió el matrimonio civil, aún más absurdo.
Como ya he dicho, el matrimonio fue y es, desde su creación, un rito religioso. Si lo conviertes en una ceremonia civil pierde todo su sentido y se orienta completamente hacia el aspecto que más me asquea del matrimonio y que mencionaré ahora.
Con ello lo que quiero decir es que me parece ridículo que alguien no creyente contraiga matrimonio.
Ante esta cuestión surgió el matrimonio civil, aún más absurdo.
Como ya he dicho, el matrimonio fue y es, desde su creación, un rito religioso. Si lo conviertes en una ceremonia civil pierde todo su sentido y se orienta completamente hacia el aspecto que más me asquea del matrimonio y que mencionaré ahora.
Y es que el matrimonio, hoy por hoy, es completamente una ceremonia enfocada a conseguir un reconocimiento y una aprobación social. Han quedado, casi por completo, enterrados todos los motivos religiosos ante la aplastante realidad social (Generada principalmente por la Iglesia y los gobiernos conservadores) de que está bien visto casarse por la Iglesia y convivir fuera del matrimonio "es pecado".
Pensaréis que exagero y, aunque la idea pecaminosa del no casarse ha quedado bastante relegada, sigue presente la creencia social de que es necesario casarse. Es más, ya no es una creencia, es algo inculcado indirectamente por las reacciones del entorno. Es decir; en una época en la que la Iglesia tenía mucha influencia se generó la idea de que lo único virtuoso es casarse religiosamente, esta idea pasó de padres a hijos que, aunque no estuvieran de acuerdo, terminaron aceptando y, por lo tanto, mantuvieron presente en una generación más esa idea. Y así generación tras generación, imponiendo una idea general y ya preconcebida en la sociedad de que el matrimonio religioso es lo único bueno.
Por lo tanto, ya sea por lo religioso o por lo civil (En este segundo con más motivo) el matrimonio ha perdido toda motivación divina y se ha convertido en una búsqueda de aceptación social.
¿Acaso
quieres más a tu pareja por casarte con ella? ¿Tienes que casarte
para demostrar tu amor, tu fidelidad y tu compromiso a esa persona?
No. Lo que quieres es demostrar a ojos de los demás que eres una
persona decente. Quieres poder presumir de ser feliz, aunque no lo
seas, y de que alguien ha decidido pasar la vida junto a ti, aunque
ya os hayáis arrepentido de esa decisión.
Y es que, al fin y al cabo, todo en esta sociedad está basado en buscar la aceptación de la mayoría y en demostrar que eres más y mejor que los que te rodean.
Pensamientos,
ideas, sentimientos, sensaciones, opiniones... Todo subordinado a la
opinión social.
Alienados a la aceptación.
Alienados a la aceptación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario